Veneno

23:47



(Ha sido un reto redactar esta historia, más sabiendo que fui parte de ella por un lapso. Intensa y divertida, ya casi publico la última para dar por celebrado el primer cumpleaños del blog).






ÉL.
Él era de esos hombres que a simple vista no llamaban la atención. 
Tímido e inseguro.
Decían que yo le gustaba, que me deseaba en secreto.
Al principio, solo lo veía como un amigo. Yo estaba muy perdida por otro tipo, despechada y casi deshecha.
Pero, una noche en medio de borracheras y confesiones, decidimos tener algo.


Ser la novia de Juan era ser más invisible de lo que era, siendo su amiga. Extrañamente le fui cogiendo cariño, lo empecé a querer y se adueñó de mi, olvidé a el otro fulano y me centré en que esta relación funcionara.
Juan ya solo me quería para sexo. Era muy bueno en la cama pero pésimo en la vida.
Follar al parecer solucionaba nuestras discusiones, y todas las veces que le dejé, volvía y me manejaba a su antojo.

En algunas de esas noches de sexo desenfrenado, no tuvimos cuidado. Me sentía enferma, algo no estaba bien y se lo dije. Como era de esperarse, ni me escuchó, era una pared, una estúpida pared.

Recuerdo que se lo conté asustada a Adara. Conseguimos una prueba de embarazo y resultó que no, no estaba embarazada en ese momento, pero, si lo estuve antes.
Noches atrás tuve un sangrado horrible, después de que salió negativo, lo pensé por muchos días hasta que recurrí al doctor.

Dijo que había tenido un aborto de unas pocas semanas de gestación. Me sentía a morir. quería llamarle y decirle que estaba pasando un infierno, que le necesitaba...
Accedí por un consejo a callármelo y alejarme de nuevo de él, por mi salud emocional y mental.

Pero yo era masoquista y él el veneno que tanto me gustaba.
Meses pasados en navidad me dijo que aún me amaba, que no podía vivir sin mi. En medio del dolor que todavía sentía le dije sobre el aborto y  lo que había jodido mi vida con su indiferencia.
Quedó impactado. Pero eso no lo detuvo a que minutos más tarde estuviese besando a otra casi en mi cara.

Para colmos, volvimos. Con vergüenza de que nuestros conocidos y familiares se dieran cuenta. Conoció a alguien y me dejó de nuevo. Le imploré que se quedara, me humillé pero, todo fue inútil. Definitivamente prefería a las pubertas. En fin, por vueltas que da la vida conocí al ex de la chica y nos enrollamos.

Era el romance ideal, hacía mucho no llegaba a mi, alguien que me hiciera sentir tan importante.
Un hombre detallista, cariñoso, sincero...

Pero todo se dañó cuando Juan se dio cuenta.
Caí otra vez y dejé a Martín que valía la pena.

Juan era un idiota, cuando ya me tenía de nuevo ahí, me dijo que estaba con alguien y que a ella la quería y a mi me amaba.
Consciente de mi error, fui a buscar a aquel que si me quería.
Ya era tarde, muy tarde.

Había vuelto con su ex, y yo no podía ocupar el mismo lugar de antes, así que, nos volvimos amantes.
Era mejor que Juan con el sexo. Me llevó a sitios increíbles, me hizo sentir cosas que nunca pensé experimentar.

Pero solo era pasión... Añoraba a Juan,  me escapaba con Martín,  la pasaba bien; pero en mis pensamientos estaba su veneno consumiendo este débil corazón.

La novia de Martín se enteró de todo y decidimos darle un stop a este desliz. Aún me seguía viendo con Juan, lo sé, estaba ciega enamorada, me criticaba todo como si no fuese suficiente para él, pero parecía sedada.

Nos alejamos, otra vez. Lo iba a sacar de mi vida, esta vez de verdad. Pasó algún tiempo y lo logré "aparentemente",
Pero seguía ahí, contaminando todo mi respirar.
Volvimos a las llamadas, los mensajes con frecuencia. Me dijo que nos fuéramos a vivir juntos, no dije si, y tampoco que no.

¡Ay! ¿quién entiende a este hombre?
De nuevo se desapareció y me di cuenta que volvió con su ex. Inclusive los vi, con mis propios ojos.
Me escribió para que no lo llamara que estaba con ella, a los tres días no paraba de llamarme...
Accedí a una despedida. Le dije que ahora era feliz, que conocí a alguien maravilloso, que se olvidara de mi (mentira por supuesto). Asintió y me fui.

Pasaron meses, seguí aunque no fue fácil. Terminé mis estudios y cambié de ciudad, extrañamente él también y aunque le mentí sobre mi nuevo destino, nos encontramos en un banco.
La vida... Jugando malas pasadas.


Estábamos los mismos en una ciudad diferente. Volvimos... ¡Otra vez!
Y ahí vamos, sin saber a donde vamos.
No niego que quiero dejarle pero no simplemente no sé como.
Han pasado muchos años y este es solo un resumen.


Amores fatales,
veneno,
veneno,

¿Cuando te piensas ir para no volver?



MARTINA



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