Casualidades

3:17

VIII

Miércoles por la tarde. Salía de la Uni con una cara de felicidad por presentar el último examen del semestre. Tenía ganas de irme por ahí de noche, para celebrar la libertad añadida.
Me escribió una amiga y me dijo de ir a un cóctel en Fortuny, tenía en mente ir a cenar a Opium pero terminé yéndome con ellas.

Y ahí estaba yo, con una blusilla roja de flores, una falda negra y dos trenzas que me hacían parecer de 15. Entré inocente, cuando mientras nos mezclamos entre la gente, le vi. Era él, y estaba con ella. De espaldas y con el pelo significativamente más corto, algo delgado, con una camisa verde Oliva al lado de su guapa acompañante. Me volteé apreté el brazo de Pattie y le dije que no iba a soportar mucho tiempo, que me iría pronto.

Empecé a temblar y fue por verle de nuevo tan inesperadamente. No estaba preparada, joder, nada preparada.
De todas las veces que me imaginé cruzandome con Antonio, en una de esas, estaba yo divina de la muerte con un look de esos inolvidables, en Gabana que era su disco favorita (en esos tiempos) a la que yo solía después ir pero muy poco. Con sus amigos de copas y soltero, yo también soltera, e intercambiando miradas, así como cuando ves después de mucho tiempo a un viejo y pasional amor.

Qué malas jugadas te hace el cerebro y la imaginación. Verle ahí con la chica de la que me habló hace más de un año, con su cara de enamorado perdido, y pensar de nuevo en cuando me lo dijo y al volver a casa por poco me atropella un taxi, me puso del revés.

YO YA NO LO QUERÍA. Estaba claro, ya había conocido el amor de verdad, y meses atrás no me cambiaba por nadie, pero ahora las circunstancias eran tan diferentes. Ahora estaba de nuevo sola, dolida, con la vida hecha tiritas y mal vestida esa noche. Mientras él se le veía feliz, enamorado y tranquilo... Menudo desastre...

Mis amigas me pedían que me calmara, ¿CÓMO LE DICES ESO A UNA PERSONA NATURALMENTE DRAMÁTICA? O sea, yo me iba a morir ahí lentamente, me iba a fundir con las luces que adornan Fortuny o iba a salir como una loca corriendo. Me tocó respirar hondo, mantener la calma, esconderme medianamente porque no quería que me viera (aunque quizá si lo haya hecho, no lo sé). Me encontré con gente, no paraba de hablar por el nervio compulsivo; hasta que pasó un rato, un buen rato más y ya de ahí nos fuimos.

Primero yo me iba a mi casa, llamé a Val y a mi amiga Pat porque tenía que contarlo, era muy muy fuerte, lo mejor es que ellas flipaban conmigo, FriendshipGoals TOTAL. Imaginar la escena, yo por la calle agitada hablando por teléfono, hasta que me dije NO, no me voy a dormir, sigamos la fiesta. Me fui para Gabana, después paranoica mil por si estaba también ahí, menos mal que no. Después el problema fue que me encontré más gente y me daban más copas y yo pasando el drama seguía de gin tónic en gin tónic. Terminé de after con unos italianos bastante amables que medio entendían mi inglés y yo su español. Llegué a casa, al mediodía destrozada. Estuve un tiempo sin ir a Fortu y a Gabana. Hice show una semana más y se me pasó. Ahora me rio de esto y de la actitud que tome en ese momento, porque ¿Cómo remueve tanto en mi? ¿Cómo puede influir de tal manera en mi estado de ánimo?


                          


Creo que si ahora la situación se repitiera estaría más serena porque ya superé y lo dejé pasar pero, no sé, eso digo ahora que estoy tranquila y han pasado meses, ya les contaré si se repite o por el contrario cruzamos palabras como dos proyectos de adultos que somos.

Espero hayan reido un poco con este post y algunas se hayan identificado...


Aquí tan de madrugada les deseo un ¡buen finde! Disfrutar los que pueden mientras yo me recupero de un pie y estudio all day, all night.



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